CLAUDIO VACCA


Claudio Vacca
Claudio Vacca

Claudio Vacca fue otro de los que negado por el gusto de los simpatizantes luego sería apreciado por esas condiciones que se le objetaban en sus comienzos. Cuando todavía era un purrete se fue a probar a Boca Juniors. Ya le sentía algo especial a las aventuras bajo los tres palos a cambio de las corridas por el campo de juego. Llegó el día tan esperado y concurrió confiado y esperanzado en que se superaría sin mayores problemas el examen. Le hicieron un par de goles pero también realizó algunas atajadas temerarias. Fin de la práctica y escucha una voz que le corta la respiración: "Al arquero no lo queremos". Decepcionado se fue sin pedir explicaciones. Se enroló en las divisiones menores de Huracán. Pero quería la revancha. El desquite de aquel mal momento. Juntó coraje y fue a probarse nuevamente a Boca Juniors. Otra frustración. Quizá en ese momento haya pensado que las posibilidades de cristalizar su sueño estaban terminadas. Quizá, para siempre...

Vuelve al equipo de Parque de los Patricios y allí va escalando las divisiones inferiores. Cumple un breve paso por Almagro y llega a la primera división de "El Globito" cuando apenas había cumplido 18 años. Ya se perfilaba como el gran atajador, elegante, elástico, pleno de reflejos, era capaz de evitar el gol inevitable para otros. Son pocos los que dudan en afirmar que en el futuro será un gran golero.

Un hombre que se destacará a corto plazo. En Huracán es el suplente de Juan Estrada, que es la revelación en el puesto más importante de los últimos años. Sin embargo a pesar de su brillante futuro, él tiene una deuda con sigo mismo...

A fines de 1938, Boca necesitaba de un arquero. Yustrich ha tenido un conflicto con los directivos y éstos deciden su venta a Gimnasia y Esgrima La Plata. La mirada compradora se posa sobre Estrada, quien por treinta y ocho mil pesos pasa a la entidad de la ribera. Un allegado al club se acerca y recomienda la adquisición del golero suplente. Unos momentos de incertidumbre pero finalmente acceden. Vacca pasa a Boca Juniors como parte de la operación. Su sueño se cumple. En el primer partido y durante las primeras temporadas militando en los auriazules, fue postergado por Estrada. En el '41 es transferido a cambio de Bresoli, en la misma condición. Cumple grandes actuaciones. los "bohemios" lo quieren a fin de esa temporada, pero los dirigentes boquenses no acceden. Vuelve a Boca, pero continúa alternando en contadas ocasiones con Estrada.

Llega 1943 y ante una muy mala tarde de Estrada, se le da la responsabilidad de cuidar los tres palos azul y oro y a partir de entonces ya nunca más abandonaría el arco xeneize. Se ganó un lugar en el seleccionado donde también tuvo actuaciones excepcionales. Recuerda como la atajada más importante de su vida la que realizó "la tarde que River en el Monumental nos ganó por 1 a 0. Ellos tenían una gran delantera y nosotros nos veníamos cayendo. Ya estaban en ventaja cuando Labruna tiró de sobrepique hacia el palo izquierdo. Me tiré pero no llegué. La pelota dio en el palo. Yo con el envión fui a parar cerca del borde del área chica. En ese momento Gallo entraba a la carrera y la agarró como venía, con el arco vacío. reaccioné instantáneamente y me tiré hacia donde iba la pelota. La saqué con la punta de los dedos por sobre el travesaño. El estadio enmudeció por un momento y después escuché la ovación más grande de mi vida". Cuando se retiró se alejó por completo del fútbol. Se afincó en Mar del Plata. Siempre quedaron en el recuerdo aquellas grandes atajadas.


Volver a Biografías


 

Volver a la portada

 


Desde el 15 de noviembre de 2000