FRANCISCO PEDRO MANUEL SA


Francisco Perdo Manuel Sa
Francisco Pedro Manuel Sa

"Todos creen y aseguran que estoy terminado, pero les voy a demostrar que no es así y son muchas las cosas que le puedo dar a Boca que me brinda esta oportunidad de reivindicarme  no sólo ante mí mismo y el público, sino también ante aquellos que aseguraron mi ocaso. Ya van a ver". Estas fueron las palabras que pronunció Francisco Sa, cuando firmó para jugar  en Boca Juniors  durante la temporada 1976, luego de haber quedado libre de Independiente, donde había cumplido un ciclo brillante y de gran calidad. llegaba a Boca Juniors cuestionado, porque desde  hacía casi ocho años, permanecía en primera división y en los últimos tiempos su rendimiento había había declinado a la par del comportamiento de su conjunto. Juan Carlos Lorenzo cuando confeccionó la lista de hombres que quería para su equipo, incluyó el del zaguero. "Es un hombre para mi equipo. Es ganador por naturaleza".

Llegar a Boca, para "Pancho", no fue solo cristalizar el sueño que había acunado desde mucho tiempo atrás, sino también una revancha que se   tomaba con varia circunstancias que le habían sido adversas. Primero cuando llegó de Corrientes para jugar en River Plate, al año es dejado en libertad porque no rindió lo que se esperaba en un equipo que no concebía otra meta que el campeonato luego de grandes frustraciones. Luego llegó a Independiente donde se consolida como jugador y hombre, colaborando en las conquistas que el equipo rojo consigue a comienzos de la década del setenta. Columna vertebral del múltiple campeón de América, es llamado a integrar la selección argentina en el Mundial de Alemania de 1974. El combinado vive el desamparo de los directivos y con la llegada de los jugadores que militaban en el exterior, Cal decide que ocupe la punta izquierda de la defensa, sitio que no rinde de la misma manera que en el centro de la zaga. humilde se adapta a la posición que lo encomienda el director técnico, aunque sea consciente de antemano que su trabajo disminuye proporcionalmente. Mucha de las críticas que le dirigieron al seleccionado fueron aceptadas por Sa. Después la declinación de Independiente y la nueva oportunidad en Boca Juniors.

"Pancho" Sa
Francisco Pedro Manuel Sa

Pero todos los augurios de final, que pensaron muchos hinchas queda destruido cuando la figura de Sa, vuelve a patrullar el fondo de la cancha, siendo siempre el último obstáculo para los delanteros rivales que se van hacia su arco. Su nombre comienza a ganarse los mismos elogios y con su presencia la defensa boquense cobra solidez poco menos que insuperable. Había retornado aquel último hombre, que se ganó la admiración y el respeto de sus rivales. "Pancho" era ya, el hombre ganador que Lorenzo había tenido en cuenta. Fue baluarte de la doble conquista en 1976 y no había quien firmara el deceso futbolístico del defensor.

No era un eximio en el manejo del balón y nunca trató de disimular su torpeza en el tratamiento de la pelota. Pero donde lo exigieran las circunstancias estaba la pierna de Sa sacando el balón de la cancha o quitando limpiamente ante un delantero que entraba con total libertad. Pero su función no se remitía exclusivamente a la labor defensiva. Cuando las circunstancias lo exigían, la figura de Sa crecía en el fondo, empujando a su equipo hacia la retaguardia rival, con personalidad y fervor. Como la noche que en Cali, ante un marco netamente desfavorable, el Deportivo Cali se puso en ventaja, pero la garra boquense equiparó rápidamente el trámite. en un avance la defensa caleña rechazó y el balón a treinta y cinco metros del arco le quedó a Sa, que no dudó un instante y remató en forma violenta y espectacular, decretando de ese modo la igualdad que tenía un gran valor en el camino hacia la Copa Libertadores de América. El golazo que prácticamente decretó la clasificación a las rondas finales de la Copa. Una desgraciada lesión hizo que no estuviera presente la noche que el conjunto xeneize se coronó campeón de la Libertadores, ni tampoco la noche que Boca se coronó soberano Intercontinental, en Alemania ante el Borussia. Igualmente dio la vuelta olímpica en Montevideo. Pero el mejor halago fue cuando dio la vuelta olímpica en La Bombonera luego de vencer al Cali, logrando por segunda vez consecutiva la Libertadores de América.

Pasaron los tiempos de éxitos. El equipo comenzó el lento camino del descenso. 1980 encontró a un equipo diezmado en sus posibilidades con escasas aspiraciones a volver a encontrarse con los títulos. Se fue otra vez uno de los  principales cuestionados. El hombre que por un lado promovía el eligió y por el otro la ácida crítica del hincha. No era el mismo Sa que llegó a Boca. La velocidad para los cierres no era la misma que cuando patrullaba el fondo de la defensa en la primera hora de la hora de Juan Carlos Lorenzo. Rattín, técnico de equipo por entonces, lo mantiene porque su personalidad es importante para superar el mal trance. cuando ya los silbidos se adueñaban de su juego, Sa convirtió un gol ante San Lorenzo de Mar del Plata. Los brazos de Sa, corren a encontrarse con la hinchada e ir a ofrecer su tanto a quienes lo silbaban. "No, revancha ninguna -dice una vez terminado el encuentro-. De que me puedo desquitar en este club que me dio todo. No voy a negar que los silbidos llegan a pesar de los muchos partidos que uno tiene encima, pero son cosas del fútbol. Si yo fui a gritar el gol frente al palco, fue porque hay gente que nos critica sin saber el fondo de la cuestión". Un año malo para Boca. Llega la renovación institucional y Sa dice que "si no me extienden un nuevo contrato dejo el fútbol. Creo que físicamente estoy para jugar un par de años más, pero si quedo libre fue para siempre. No sigo". Cultor de la música de su tierra natal, vivía una etapa crucial de su trayectoria.


Volver a Biografías


 

Volver a la portada

 


Desde el 15 de noviembre de 2000