JUAN RAMÓN ROCHA


Comienza la temporada del '79 y Juan Carlos Lorenzo anuncia que tendrá que darle otro estilo al conjunto xeneize, a pesar de haber logrado con el título sumamente valiosos. Las controversias que presentaron estas palabras del polifacético DT provocaron un revuelo en el medio futbolístico. Pero en los primeros contactos que se realizaron para concretar las transferencias, la mira se orientó hacia los jugadores que no tenían en su trayectoria emparentamiento con el juego de fuerza, como era el que empleaba el conjunto boquense. Uno de los hombres que llegó al conjunto xeneize fue Juan Ramón Rocha, hasta entonces armador de Newell's Old Boys de rosario.

Finalmente las palabras de Juan Carlos Lorenzo no se transformaron en realidad en la cancha, aunque sí logró como lo había conseguido con Mario Zanabria, que amoldara sus características al juego que practicaba en el cuadro xeneize. "Creo que es por la forma de ser de cada uno --comentaba Rocha cuando le preguntaban sobre su cambio--. No es que yo haya cambiado mi forma de jugar. Sigo haciendo lo mismo que antes. Lo que pasa es que Lorenzo me paró mejor en la cancha. A tapar y a ubicarme rápidamente cuando perdemos el balón. Incluso gané en panorama para ver el arco o a mis compañeros mejor ubicados". Dicho de esta forma, parece que fue más que sencillo para el correntino Rocha adaptarse a su nuevo club. Pero en los primeros encuentros que jugó con la casaca azul y oro aceptó que no había  rendido en la forma que él mismo esperaba.

Pocos fueron los partidos que jugó en el primer equipo en el Metropolitano en esa temporada. Pero ya comenzó a perfilarse como el armador del equipo. Consiguió un sorprendente gol frente a Atlanta y ya en la segunda rueda de ese campeonato era pieza indiscutible. Fue entonces cuando lo llevó la Copa Libertadores de América, donde Boca defendía el título obtenido en las dos ediciones anteriores.

Hábil, aguerrido, inteligente, se adueñó del puesto de guía ofensivo, jugando como interior izquierdo o como volante derecho. Haciendo valer su exquisita pegada. Boca perdió la Copa, y como saldo positivo encontró a un hombre cuyas características de tocador se adaptaron perfectamente al juego fuerte de Boca. entonces, cuando el éxito comenzó a rodearlo y llegaron las notas que hablaban de sus cualidades técnicas, continuó con su humilde actitud. Con la cercanía de su guitarra, el lenguaje simple. Figura de Boca en el Nacional de 1979, resumió su paso por Boca de la siguiente manera: "Creo que no fui la gran figura del equipo ni tampoco creo que soy el mejor diez del país como aseguró Lorenzo. Cumplí con lo que tenía que hacer dentro de un equipo en donde todos trabajábamos para lograr dos puntos. Puede ser que haya tenido buenos partidos, aunque creo que pude haber rendido más, pero la gran figura de Boca fue el equipo, de eso no cabe duda".

Fue vendido a Grecia a fines de esa temporada. Allí se convirtió en figura. Lorenzo dijo entonces: "Fue el mejor negocio que pudo haber hecho Boca en los últimos tiempos. Lo traje de Colombia por dos pesos y lo vendimos en doscientos mil dólares a Grecia. Ganamos plata".

A partir de ese momento nadie puede saber cuál fue el negocio que hizo Boca con la venta de Rocha. Fue una ráfaga de un gran jugador.


Juan Ramón Rocha


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Desde el 15 de noviembre de 2000