SE INTENTA VOLVER EN 1958

Esta temporada los xeneizes encararon el campeonato no sólo con intenciones de mantenerse en los primeros puestos sino también al alzarse con una nueva estrella. Si bien la actuación en el torneo anterior tuvo notorios declives, reforzando adecuadamente el plantel, sin dudas esa producción se elevaría. De las incorporaciones realizadas, el pase de Nardiello, puntero derecho de Newell's Old Boys de Rosario. Significó los mejores logros en cuanto a las actuaciones que cumplió a posteriori. Otra adquisición que rindió los frutos esperados fue la del half Schandlein, de Gimnasia y Esgrima La Plata, quien con su regularidad cubrió satisfactoriamente el vacío que había dejado con su ida Natalio Pescia. Siguen apareciendo en primera división noveles elementos, que formaron una camada de jugadores que resalta el buen espíritu con que se trabajaba en las divisiones inferiores. Sin dudas allí se guardaba un tesoro que había que explotar.

ELLOS TAMBIÉN VISTIERON LA AZUL Y ORO

(Foto) Rubén Fernández, delantero paraguayo que alternó con diversa suerte en el primer equipo

(Foto) Lombardo, seguridad y experiencia en la zaga boquense.


(Foto) Esta foto corresponde al encuentro que Boca Juniors le ganó a Racing Club por 3 a 1 el 24 de octubre de 1959.
Los goles xeneizes fueron anotados por J.J. Rodríguez y Mansilla en dos oportunidades.
En esa temporada, Boca Juniors culminó en la octava posición.

(Foto) J. J. Rodríguez salta pero el
arquero Negri retiene el balón.
Esta foto corresponde al encuentro
que Racing Club y Boca Juniors
empataron 0 a 0 el 8 de mayo de
1960 en el estadio de Avellaneda.
En esa temporada, Boca Juniors
finalizó en el quinto puesto.

MALAS Y BUENAS

Los declives de siempre hacen que Boca quede sin posibilidades en los campeonatos de 1959 y 1960. En el '64 se arrimó, pero nuevamente los altibajos lo alejaron del título, cuando era un firme candidato a quedarse con él. El desquite viene en 1962, cuando luego de ocho años Boca Juniors se consagra campeón de la temporada, con un conjunto que se destaca por la solidez ofensiva. en este período alcanza su apogeo el fútbol espectáculo, del cual Alberto J. Armando es firme animador. Ídolos de siempre: Silvio Marzolini y Paulo Valentim.

(Foto) Zurdazo de Juan José Pizzuti que no traerá consecuencias para el arquero de Rosario Central. Opaca fue la actuación que tuvo en la ribera, sin alcanzar el nivel que se esperaba


COSAS DE LA VIDA DE XENEIZE

Una de las contrataciones más insólitas que haya realizado Boca Juniors en su historia, fue sin dudas la que concretó a comienzos de 1962 incorporando a Juan José Pizzuti un hombre que había sido devuelto en 1955 a su club de origen, Racing Club, por los bajos desempeños que había tenido en la entidad de la ribera. Siete años más tarde, ya veterano, retornaba a un  equipo que tenía aspiraciones de campeón y aportó su cuota discreta para tal conquista. Jugó ocho partidos y convirtió dos goles.

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Un record que no tenía antecedentes en el fútbol argentino produjo Boca Juniors ese mismo año. Además de coronarse campeón en primera división, se consagró titular de reserva y tercera. En reserva logró este record: sobre 28 partidos jugados ganó 19, empató siete y perdió 2. Convirtió 75 goles y su valla fue vencida en 35 ocasiones, totalizando 45 puntos. En tercera ganó 23 partidos, empató dos y perdió tres. Convirtió 91 tantos y le convirtieron 40, totalizando 48 puntos. Walter Da Silva fue el goleador del equipo de reserva con 14 tantos y Ferreño con 31 fue el goleador de tercera. En esta divisional el campeonato fue un robo para los xeneizes. La dinastía Lorenzo en Boca Juniors continuó en 1961 y Guillermo Lorenzo fue un joven delantero que en las divisiones menores había dado muestras acabadas de que podía ser un delantero de primer nivel. Así lo demuestra su propio record siendo el máximo goleador de las divisiones que integró. Sin embargo, cuando ya era el momento de ser promocionado a primera división, en el conjunto titular estaban Paulo Valentim y Ernesto Grillo, inamovibles en ese momento. A fines de esa temporada decidieron su transferencia a Quilmes, donde continuó su carrera.

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Ernesto grillo fue sin dudas uno de los pocos valores que se destacaron durante la década del cincuenta, tiempo en el que el fútbol argentino entró en un pronunciado declive futbolístico. Fue transferido a Italia y allí continuó dando muestras de su valor. Ya veterano, retornó a nuestro país contratado por Boca Juniors, y si bien no alcanzó el brillo que tuvo en Independiente, el aporte el aporte de su experiencia sirvió para que fuera uno de los hombres más importantes de los equipos.

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Es la jugada más recordada para los amantes del fútbol, ya que pocas veces un campeonato se definió de manera tan polémica. Boca gana uno a cero con gol de Paulo Valentim. Los xeneizes aguantan sabiendo que con ese triunfo la cuestión se define a su favor. River es un barullo impotente que trata de batir a Roma, pero no puede superar el vallado que le tejen Silvero y compañía. Pero se abre una brecha y Delem es derribado en el área. Penal para River. Rattín lo vivió así: "Habíamos luchado tanto que quedamos con el campeonato y ese penal nos podía quitar el título que queríamos. De meterlo, prácticamente estaba todo perdido. Me agaché y me di vuelta mirando al arco de Carrizo. Cerré los ojos cuando escuché el silbato del juez y rogué para que no lo hiciera. El grito de la tribuna me indicó que no había sido gol". Antonio Roma puso su cuota para lograr la estrella. Esa atajada valió dos puntos de oro.

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"Motoneta" Nardiello fue un puntero derecho que si bien no era un habilidoso por excelencia, se favorecía con la velocidad de sus corridas para abrir el terreno. Encarador siempre decidido cuando ingresaba al área, fue a menudo llamado a integrar los seleccionados de la época. Claro que allí no tenía el puesto asegurado ya que Oreste Corbatta era titular indiscutido. Jugaba de insider y mantenía su rendimiento.

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Juan Marcelo Grillo, un desconocido que del día a la noche apareció con el pase libre de Santander de España y se incorporó a las filas azul y oro como un valor de muchos quilates. Tal suposición quedó descartada y fracasó rotundamente en el conjunto de la ribera. Fue sin dudas otra de las equivocaciones que produjo la intención desmedida detraer futbolistas extranjeros a nuestro país, prescindiendo de los buenos y baratos que había en nuestra tierra.

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Víctor Benítez Morales fue un hombre que llegó del Perú sin mayores pergaminos. Sin embargo, en la cancha demostró que era un valor de categoría y por su regularidad fue titular indiscutido y justificó largamente su contratación. Firme y seguro en la marca, tenía un buen panorama cuando pasaba al ataque, definiendo casi siempre con precisión y justeza la maniobra. Un gran jugador.

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Cuando debutaron en el primer equipo Yudica y Pereyra, ante Sarmiento de Junín, partido amistoso que ganó cómodamente el conjunto azul y amarillo, dieron tan buena exhibición que pocos dudaron que serían la cuota de ambición que le había faltado al ataque. Sin dudas que el "Piojo" fue el que mejores producciones realizó en la entidad de la ribera, pero igual no llegó a cumplir un rendimiento de primer nivel.



(Foto) Antonio Roma y Silvio Marzolini

LLEGA EL TIEMPO DE ANTONIO ROMA Y SILVIO MARZOLINI

Como uno de los impulsadores más importantes de este movimiento, Boca Juniors fue uno de los mayores conjuntos que mayor cantidad de jugadores foráneos acercó a nuestras tierras. Edson Dos Santos, zaguero que militaba en Palmeiras de Brasil, fue la contratación que realizó Boca en esta temporada. A él se agregaron dos promisorios elementos que confirmarían en Boca los pergaminos que los precedían de Ferro Carril Oeste. Antonio Roma y Silvio Marzolini se incorporarían con rapidez a la galería de cracks del cielo xeneize. Dos hombres que habían militado con anterioridad en River Plate, aunque sin mayor brillo, se incorporaron al plantel azul y oro, Raúl Fernández y Angel Rodríguez. Walter Davoine, de Rampla Juniors y José Sasía de Defensor de Montevideo, fueron dos elementos uruguayos que se incorporaron al primer equipo. Víctor Benítez Morales, defensor de Alianza Lima de Perú y Peluso de Temperley, se agregaron al conjunto poco antes de comenzar el campeonato. Se adquirió en forma definitiva a Antonio Garabajal y Dante Lugo. Sobre el filo del cierre de pases se inscribieron telegráficamente a Paulo Valentim, centrodelantero brasileño que había tenido muy buena actuación en el sudamericano en el '59 en Buenos Aires y Ernesto Grillo, delantero que había cumplido un brillante ciclo en Italia. Para las divisiones menores se incorporaron estos jugadores: Otejara y Jabacuara, de Santos, Brasil; Julio Buitrago, de Comercial Unido, de Santiago del Estero, Juan Antonio Espíndola y Ernesto Guedes, de Alumni, de Azul; Saravia, de Lanús; Antonio Spilinga, de Argentinos Juniors; Humberto Taboada, de Talleres de Córdoba; Eduardo Calahorra, de Lanús; Wareck de El Porvenir y Pezzi de Sacachispas. Fueron transferidos a Ferro Carril

Oeste, Barbieri, Biaggio, Juan Carlos Rodríguez y Di Gioia; a San Telmo, Sánchez y Junco; a Los Andes, Dardo Migone y Farías; García a Lanús; Basílico a Vélez Sarsfield ; Grandal y Gómez a Deportivo Español; Molina a ferrobodagminton de Chile; Peloso a Universidad de Chile; Senés a Barracas Central y Fiaño a Talleres.

1961, EN QUINTA POSICIÓN Y DEJANDO UNA IMAGEN PENOSA

Todas las esperanzas que se podían tener al comienzo de la segunda parte del campeonato, quedaron trunca, ya que el conjunto mantuvo su regularidad, con producciones brillantes y actuaciones apenas discretas y de esta manera se fue alejando la posibilidad de llegar al primer puesto. La estrella se fue perdiendo casi desde el comienzo del torneo. En su cancha, sobre siete partidos que jugó, seis se alzó con los dos puntos en juego. Venció a Estudiantes de La Plata por 4 a 1, River Plate por 3 a 1, Racing Club por 1 a 0, Ferro Carril Oeste por 4 a 0, Gimnasia y Esgrima de La Plata por 1 a 0 y a Rosario Central por 3 a 0. Pierde el restante en la última presentación que cumple en la Bombonera ante Vélez Sarsfield por 2 a 1. Como visitante vence a Lanús por 3 a 1 y a Atlanta 2 a 1. Iguala con Newell's Old Boys por 2 a 2, Huracán por 1 a 1, Chacarita Juniors por 1 a 1 y es vencido por Argentinos Juniors (0-2), Independiente (0-2) y San Lorenzo (1-2). En esta rueda logró 8 victorias, 3 empates y 4 derrotas; convirtió 27 goles y su valla fue derrotada en 26 ocasiones.

De esta manera Boca Juniors finalizó en la quinta posición con 4 puntos menos que el campeón. La base del conjunto titular la integraban: Roma; Rico y Marzolini; Davoine, Rattín y Benítez; Nardiello, Grillo, Valentim, J.J. Rodríguez y Yudica. También formaron parte del primer equipo, M.A. Rodríguez, Heredia, Edson, Lugo, Garabal, Pérez, lombardo, Isella, Mansilla, Pereyra, Lorenzo, Mouriño y Ayala. La defensa se mostró sobria y segura a lo largo del torneo, siendo una de las menos vencida del campeonato. Su ataque se mostró ambicioso, dependiendo de un hombre solo para llegar a la conquista. Se perdieron puntos valiosos que lo alejaron de los primeros puestos, pero hasta pocas fechas antes de finalizar, se mantuvo con posibilidades de llegar a una arremetida que, finalmente, no se dio. Claro que había quedado en un futuro mediato de ser reforzada alcanzaría el éxito que esta vez se escapó por poco. Sus goleadores fueron: Valentim con 11 tantos, Yudica con 10, Grillo 6, Nardiello, Sasia y J.J. Rodríguez con 5, Rattín 4, Lugo, Garabal, Benítez y M.A. Rodríguez con 2, Lorenzo y Mansilla con 1. No cabía otra que resignarse. Que se le iba a hacer.

(Foto) Una de las virtudes del Boca de esos años. Su solidez defensiva. Rattín marca la entrada de Artime. Atrás espera Heredia. Casi imposible de pasar.

CAMPEONES DE ALMA Y SANGRE

Orlando Pecanha Carvalho, Orlando su seudónimo, fue uno de los acompañantes de Pelé en aquella gran conquista de Brasil en el Mundial de Suecia, por 1958. Su aporte en defensa garantizó al scratch una seguridad notable con su fervor y su visión de campo. Parecía adivinar cuál sería la jugada que vendría. Sin lugar a dudas que de las contrataciones que se realizaron, junto con Valentim, fueron los extranjeros que mejores frutos dieron al conjunto xeneize. Otro hombre que estuvo en la conquista "verdeamarelha" en el país nórdico se agregó al plantel boquense. Feola, director técnico del campeón del mundo brasileño, adiestró al grupo azul y oro con su apatía muchas veces irritante, que muchos adjudicaban a su obesidad. Pero ambos aportaron su sangre de campeones.

TORNEO DE VERANO 1961

A comienzos de 1961 se organizó un torneo donde participaban los equipos más importantes de Argentina, Uruguay y Brasil, con vista a la preparación de los conjuntos para los torneos que afrontarían inmediatamente. La actuación xeneize fue buena y finalizó en el tercer lugar con ocho unidades, precedido por el Corinthians que obtuvo diez y Cerro de Montevideo que consiguió ocho. La performance del conjunto de la ribera fue la siguiente: Con Cerro de Montevideo (3-0); Corinthians (3-4); Flamengo (4-0); Nacional de Montevideo (0-0); River Plate (1-1); San Pablo (1-5) y Vasco Da Gamma (2-0)


(Foto arriba) Silvio Marzolini, jerarquía y elegancia en el lateral izquierdo de la defensa. Simple e inteligente cuando pasaba al ataque, se lo ve superando al hombre que salió a su encuentro.

(Foto derecha) Gol del "Beto" Menéndez y sus compañeros corren para felicitarlo. Importante fue el aporte del habilidoso delantero para la conquista de la estrella en el '62.

BOCA CAMPEÓN 1962

Este año surgió el nuevo canto para avalar una esperanza que se renueva cada temporada. Un canto que se completa con lo que parece un alarde pero que no es otra cosa que un grito que surge de lo más profundo del corazón del hincha, dolorido porque desde 1954 la gloriosa enseña azul y oro no ha podido ondear en el tope de los triunfadores.
Porque este año
el de la Boca
el de la Boca
será el nuevo campeón.

Son estrofas que hablan de una fe inextinguible. Que no se extinguirá por muchos que sean los tropiezos. Porque la hinchada de Boca es una expresión de fe eterna, palpitante, que está hecha de una incapacidad absoluta para la claudicación.

¿Qué no es posible que no seamos campeones? No importa. Tal vez nos hayamos expresado mal. Importa mucho, en verdad, pero el sentido de nuestra frase es que sabemos al "Nº 12" eternamente capaz de afrontar una nueva decepción sin  que se afecte en lo más mínimo su fe, sin que sufra la menor limadura el bloque indiscutible de la pasión auriazul.

Este año, la falange de aliento boquense ha arrastrado con todos los récords de recaudación. Ha copado materialmente cada una de las canchas donde se ha presentado nuestro equipo. Y ha puesto un clima de fiesta en todos los domingos porteños. Dentro de la cancha y fuera de ella. Desde el mediodía, cada jornada del fútbol se ha destacado por un relampaguear de banderas azul y oro. Las hemos visto en todos los barrios: en Núñez, en San Martín, en Rosario y en La Plata. Hemos visto a los abanderados encabezar columnas nutrida en camino hacia el escenario de la lucha, atravesando la ciudad en los clásicos camiones, en los trenes que cubren largas distancias cuando el partido se hace a muchos kilómetros de Buenos Aires. Y en éste 1962, todos los slogans clásicos se permutaron por el canto esperanzado. Y tiene necesariamente que haber sido muy honda la confianza en el resultado final para que aquel grito con vibración de clarinada: ¡Dale Boca! se haya olvidado bastante para optar por la cancioncilla que habla del orgullo de ser de Boca y de la Boca y de la fe que existió en todo momento de agregar una nueva estrella a nuestro pabellón.

Viendo como la hinchada boquense se hizo dueña de todas las canchas profesionales, podría preguntarse si es que este año el entusiasmo creció mucho con relación a los anteriores o si es la hinchada misma la que ha crecido. La respuesta al interrogante podría expresar que las dos cosas son exactas.


(Fotos) Izquierda y abajo. Así viajaba la hinchada xeneize
en 1962 para ver a Boca Juniors a donde éste jugara.

Ha crecido el entusiasmo como lógica consecuencia de una campaña que desde el primer momento fue sumamente prometedora. Y ha crecido la hinchada en número, porque es indiscutible el milagro de que el fanático surge por generación espontánea. En cierto modo, juzgando ese influjo que ejerce la azul y oro sobre las multitudes, cabía extrañarse de que vayan brotando hinchas de otros colores. Porque considerando en su fondo puramente pasional, el fútbol y Boca significan una misma cosa. Y en consecuencia, quien gusta del fútbol en su vida esencia emocional, no puede ser otra cosa que hincha boquense. Que la apreciación nos suene a fanfarronada. T no puede tener ese sonido porque es la pura verdad. Que los más querendones con otras divisas analicen desapasionadamente lo que ocurría si Boca restara de pronto su aporte a nuestro fútbol y llegaran a la conclusión de que el fútbol languideciera de tal manera hasta quedar en trance de agonía.

Hemos visto este año llegar a la "Bombonera" a muchos equipos que venían atravesando una mala racha. Equipos que en los momentos de buena ofrecen el espejismo de tener una barra alentadora compacta y

bullanguera, pero vistos en la otra, en la de la derrota continuada, se muestran tal cuales son, es decir huérfanos de verdadero calor popular. Porque popularidad no es tener una cantidad determinada de socios que se agrupan cuando las cosas pintan de color rosa. Y eso es lo que ocurre en la mayoría de las entidades. En Boca la hinchada está de pie en las duras y las maduras. Aquello de...
Ganamos, perdemos
a Fulano lo queremos

Es una mentira inmensa si se relaciona con cualquier otro color que no sea el azul y oro. Y eso es fácil comprobarlo. Boca no aglutina hinchas ni lo catequiza con la miel del triunfo. En 1944 logramos uno de nuestros últimos campeonatos. Diez años más tarde (un siglo, medido el tiempo por el amor a la ansiedad de las hinchada) conquistamos otro, realmente el último. Y han transcurrido otros ocho años desde entonces, ocho temporadas en las que hemos cumplido actuaciones malas, regulares o buenas, pero  ninguna, salvo la actual, verdaderamente satisfactoria. Porque no se trata solamente de ganar campeonatos. También importa la campaña exitosa aunque no lo sea de manera total. Y Boca ha estado muchas veces lejos de poder conseguir eso y más de una vez hemos finalizado rasgados, en puestos similares a otros equipos que a nada pueden aspirar. Y sin embargo, por encima de todo, el milagro sigue operándose. El pródigo de la multiplicación de los hinchas. En Boca, el éxito no es esencialmente fuerte generadora. Los simpatizantes surgen -repetimos- por generación espontánea. En nuestro país, el fútbol, pasionalmente considerado, tiene un solo color: azul y oro.


(Foto) Este es el primer gol que Boca Juniors convirtió en el campeonato logrado por Norberto Menéndez a Chacarita Juniors en la primera fecha en la Bombonera. El encuentro terminó 2 a 1 a favor de los xeneizes y el segundo gol auriazul también fue obra del "Beto"


(Foto) Es la hermosa vida marinera. Se puede con ella cumplir un sueño de lejanías que le está vedado al común de los mortales. Y también, si los hados son propicios, se puede hacer realidad la ilusión inalcanzable de la sirena propia. Pezzi (izquierda) y Pueblas (derecha) alcanzaron esa meta de idealidad, pescando a Isabel Sarli, al solazarse la "burrerita" en uno de sus famosos baños.

WALTER DA SILVA

Temporada de aclimatación

Estuvo en el equipo superior una sola vez durante el año, pero hay que acreditarle su condición real de elemento valioso en el plantel. Si no se le vio más permanentemente en la primera fue porque la defensa titular mantuvo con mucha firmeza su alineación y los cambios resultaron escasos a lo largo de la temporada. Pero Da Silva, (Walter, simplemente, para la denominación cariñosa de la hinchada) es una carta importante para futuras formaciones. Se precian sus condiciones que lo convierten en una nueva adición, un poco en pequeño, de Dino, el otro brasileño que estuvo por nuestras filas. desde que se presentó en Buenos Aires integrando su modesto equipo

provinciano, Walter impresionó como un valor llamado a destacarse en cualquier medio en el que se le diera una oportunidad. Boca se la ofreció al contrario y de hecho de que no haya integrado habitualmente la primera escuadra no implica que no haya respondido a lo mucho que de él se esperaba. En la reserva puso de relieve todo lo que vale. Y siempre se confió plenamente en él para el caso de tenerse que realizar sus servicios en la división primera. 1962 ha sido para Walter una temporada de aclimatación. 1963 puede resultar para él un año más propicio.

ALMIR M. ALBUQUERQUE

Record de "no permanencia"

El brasileño batió todos los récords de "no permanencia" en el equipo. Alcanzó a jugar exactamente las tres cuartas partes de un partido. Fue aquel contra Chacarita Juniors, inicial de la temporada, en el que protagonizó, conjuntamente con Restivo, Mario Rodríguez y otros un incidente de tanta magnitud que resulta de imposible olvido.

Fue suspendido por media temporada y antes de que finalizara el término de la sanción, Boca lo transfirió al Fiorentina.

Casi no habría motivos para referirse a Almir en el comentario de los jugadores que actuaron este año, ya que su paso fue fugacísimo. Pero se impone decir que el brasileño pudo haber demostrado en Boca que no en vano en su patria lo llamó "El Pelé blanco".

Tenía condiciones sobradas para ser un triunfador, pero las malogró, por lo menos medio, por la influencia de ciertas aristas temperamentales que resultan de muy difícil explicación. Fundamentalmente, fue un indolente.

Además, tuvo la mala suerte de estar lesionado durante mucho tiempo. Pudo ser mucho, muchísimo, pero de su paso por nuestras filas sólo queda el fulgor de algunos chispazos y el recuerdo de esa encarnizada contienda que protagonizó en el que habría de ser su último partido con la azul y oro.

MIGUEL HUGO PEZZI

Un pibe prometedor

En la temporada de 1961, en momentos en que nuestro equipo hacía agua por varios rumbos y su delantero de hombres consagrados rendía en ínfima medida con relación a lo esperable, Pezzi fue ascendido al círculo superior.

Era todavía muy bisoño, pero de manera alguna defraudó. Por el contrario, estando él en el equipo, éste cumplió algunas de sus mejores actuaciones del año, como aquella tan recordada ante Independiente, en Avellaneda.

Este año la situación se ha repetido. Existía una urgente necesidad de revitalizar el quinteto de ataque, que en muchas fechas no había conseguido fijar un promedio de ni siquiera medio gol por partido y se recurrió a Pezzi y Pueblas.

Pezzi hizo en los primeros tres partidos, cuatro goles. Y lo realmente destacable por lo curioso es que con esos goles, el pibe se colocó automáticamente en el tercer puesto de la tabla de goleadores boquenses, inmediatamente detrás de Valentim y Menéndez y en posición superior a la de Pezzuti.

Esta sola circunstancia bastaría para acreditar el acierto de quienes resolvieron llevarlo a primera. Pero los méritos exhibidos por Pezzi fueron también de otro orden futbolístico, aparte del de la realización. La inclusión del piloto de la tercera fue una saludable inyección de dinamismo para la avanzada de la escuadra superior. Sangre joven que hace valer sus derechos por razones de pujanza.

EUGENIO CALLA

Inexplicable adaptación

Jugó cinco partidos durante la temporada en la división superior. Luego su rendimiento declinó de manera verdaderamente sorprendente El de Callá en Boca ha sido un caso inexplicable de inadaptación.

Fue contratado porque nuestro equipo, a estar con la opinión de directivos y técnicos, necesita un "wing ofensivo". Callá lo es. No podría cumplir, por razón de modalidad de juego, el trabajo de González en medio campo por ejemplo.

Es un puntero de juego simple pero que siempre resultó extraordinariamente efectivo. Entrada en velocidad y remate fulminante En nuestra escuadra hizo algunos goles notables, como aquel contra Vélez Sarsfield en la primera rueda, que fue verdaderamente de antología.

Hay que decir que la exclusión de Callá de nuestra avanzada impuso una modalidad de juego que no estaba en los planes iniciales. En esos planes se contemplaba la existencia de dos puntas veloces y entradoras:

Nardiello y Callá y un González como 10 operando en el medio juego. Pero Callá no fue la solución y hubo que hacer en lo táctico modificaciones sustanciales. De cualquier manera, Callá fue si no eternamente lo que se esperaba, un hombre que siempre estuvo listo para prestar su colaboración en el caso de que la misma resultara necesaria.

JUAN JOSÉ PIZZUTI

Un ocaso todavía brillante

Alguien dijo con bastante fundamento que Racing en su triunfal temporada de 1961, había sido sencillamente "Deportivo Pizzuti". Cuando el instituto de Avellaneda lo dejó incomprensiblemente libre resultó un negocio tentador traerlo a nuestras filas, en las que ya había militado, en pase a préstamo, en el año 1955.

Sus primeras actuaciones en este campeonato fueron excelentes. Estaba plenamente en su función de organizador, que no excluía ciertamente la posibilidad de la realización. Hizo goles importantes en la decisión de algunos partidos.

El primero ante Racing, por ejemplo, en el cotejo de la rueda inicial. Otro ante Ferro Carril Oeste, en Caballito, que nos dio el triunfo. Posteriormente declinó. Su viveza mental no se mostraba a tono con su velocidad física. Tuvo una actuación fatal, que fue aquella ante Chacarita Juniors en San Martín y a partir de ese momento desapareció del equipo superior, en el cual parecía que iba a perdurar hasta el final de la

temporada. En nuestra opinión, Pizzuti fue un valor digno de la mayor ponderación y tenemos el pleno convencimiento de que si se le hubieran acordado nuevas oportunidades habría superado sin inconvenientes aquel traspié en San Martín.

Debemos recordar que hizo goles que significaron triunfos. Otros que permanecieron en la primera la temporada íntegra no alcanzaron a hacer tanto.

EDSON DOS SANTOS

Elasticidad casi felina

Cinco partidos jugó durante el año el moreno brasileño. Al comenzar la temporada, parecía que iba a ser el Nº 2 titular, pero la posterior superación de Silvero lo postergó y lo mantuvo como elemento habitual de la reserva.

Pese a todo, Edson ha seguido manteniendo este año la calidad que desde sus primeras incursiones en nuestras filas se le reconoció incondicionalmente.

Es un hombre que sabe de fútbol. Lo favorece en su accionar su físico de elasticidad casi felina. Se proyecta hacia arriba como impulsado por un trampolín y por eso todas las  pelotas de alto son suyas.

Este es un mérito, acaso el principal, de su bagage de  aptitudes. El defecto mayor sería la falta de cuidado en el tratamiento del esférico, que torna un  tanto impreciso su apoyo.

Pero en el conjunto de sus aptitudes, Edson configura la imagen de un zaguero excelente.

Por eso es que se mantiene en nuestros planteles desde hace tres años y hasta ahora en momento alguno se consideró la posibilidad de transferirlo.

Un gran valor, en suma, que en la medida en que se le exigiera ha respondido magníficamente esta temporada.

 

ADOLFO RAÚL PÉREZ

Un producto hecho en casa

Viene de nuestras divisiones inferiores. De la sexta campeona del año 1956 Fue integrante de varias selecciones y participó del mundial amateur jugado hace un par de años atrás en Italia.

En el plantel boquense, su posición no ha alcanzado a definirse enteramente. En muchos momentos de temporadas anteriores fue titular en la punta izquierda del ataque del equipo superior. luego fue relegado a la reserva y allí ha permanecido habitualmente durante el año en curso.

En primera jugó dos partidos, uno de ellos muy bueno, ante San Lorenzo de Almagro, donde mostró toda la suma de sus indiscutibles condiciones.

No fue por cierto el aporte de Pérez de extrema importancia para la escuadra superior, ya que dos partidos en el total de una campaña no influyen demasiado.
De todas maneras, hay que decir que cuando se requirió su concurso, supo hacer honor a la responsabilidad que se le confiara.

MAURO RAPHAEL

Gran cerebro, poco físico

Maurinho, el de la sólida concepción cerebral en constante con una marcada fragilidad física. Un hombre que sabe mucho como se debe jugar al fútbol. No en vano fue integrante de la selección brasileña que participó en el mundial de Suiza, en el año 1954.

En Boca, al igual de lo que ocurriera con Almir, lo perjudicaron mucho las lesiones, que determinaron ausencias, algunas muy prolongadas, de nuestros equipos.

En la temporada anterior se hizo trizas su rodilla de cristal y tuvo que someterse a la acción del bisturí y luego no alcanzó nunca su anterior nivel de rendimiento.

Este año, en primera jugó dos partidos. Al iniciarse la temporada, se lo consideraba titular del equipo superior, pero finalmente desistió de su inclusión porque si bien su habilidad futbolística se mantenía intacta, su capacidad física estaba muy disminuida.

No ha sido así  Maurinho factor de remarcable influencia en la campaña de este, pero siempre se confió en él como un excelente suplente. El de la permanente suplencia era evidentemente su destino en 1962.

Es, de todas maneras, un  extraordinario jugador, malogrado parcialmente por una fragilidad que lo inhibe en cierto modo para ocupar un puesto al que por aptitudes técnicas tiene pleno derecho.

MIGUEL LOAYZA RÍOS

Un talento sin destino

Desde que ingresó a Boca, a comienzos del año anterior, en muchos momentos pareció que iba a ser el titular indiscutido en la plaza de Nº 8.

Es el peruano un hombre que posee aptitudes por demás singulares para el fútbol. En aquel amistoso en Montevideo, frente a Peñarol, a comienzos de 1961, su actuación fue tan deslumbrante que tuvimos la sensación de haber incorporado a un crack de esos destinados a hacer historia.

Y pudo realmente el muchacho limeño haber forjado páginas inolvidables. Si no lo hizo fue porque su sentido del fútbol no se amolda., decididamente, al ritmo actual.

En el manejo de la pelota pueden encontrárseles facetas indiscutiblemente geniales. es un artífice del "dribling", un hombre imparable en el juego personal.

Lo malo en él es que no sabe establecer el momento exacto en que lo individual debe ser resignado para dar paso a la acción de conjunto. Esa que parece innata incapacidad para el

juego asociado, es lo que le ha impedido convertirse en lo que pudo ser: una figura de excepción. Pero Loayza es muy joven y acaso todavía quede tiempo para que se redima del pecado que hasta ahora le ha cerrado el camino del triunfo absoluto.

ELLOS SURGIERON DE LAS INFERIORES XENEIZES

 

(Foto izquierda) Mas, half izquierdo. Los hinchas le encuentran un parecido con Natalio Pescia, que realmente tiene. Es de una notable capacidad batalladora. Además, el elemento que posee mayor juventud.

 

 

 

(Foto derecha arriba) Los dos ascendidos al equipo superior, Pueblas, izquierda y Pezzi, derecha. Dos netos productos del semillero que están dando mucho resultado en el escenario grande boquense.

 

 

 

 

(Foto derecha abajo) Aimonetti que fue improvisado puntero izquierdo, donde se está desempeñando con notable positivismo. Es el segundo scorer del conjunto, atrás de Ferreño.

LA DÉCADA DE LOS '60

El invulnerable equipo de esta primera década de Boca Juniors, alcanza su máximo esplendor en las temporadas de 1964 y 1965, donde se alza con dos estrellas. Pudo lograr la gran estrella, pero en la final de la Copa Libertadores de América se encuentra con un Santos de Brasil poco menos que invencible. Su poder queda demostrado en la brillante campaña que realiza en Europa, finalizada la temporada de 1963. Se recuerdan como ídolos a Antonio Roma y Carmelo Simeone.


COSAS DE LA VIDA DE XENEIZE

Se había hecho tradición un refrán que afirmaba en la jerga futbolística que todos los torneos de los años que finalizan en cuatro tenían un dueño exclusivo: Boca Juniors. El vaticino se cumplió en el '64, agregándose los torneos que había obtenido en 1924, 1934, 1944 y 1954. En el '14 cuando hacía poco de su aparición en primera división, estuvo lejos de alcanzar la estrella. Cuando se consolidó como conjunto poderoso, el refrán fue tradición.

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Jugaban a comienzo de 1965 un partido de hacha y tiza en la Bombonera, Boca Juniors y el Santos de Pelé, en sus últimos brillos antes de pasar al fútbol espectáculo que desparramó toda su magia por todos los rincones del mundo. La habilidad de Rojitas y la potencia del recientemente contratado "Tanque" Rojas hacían tambalear la estantería defensiva, de por sí débil del conjunto brasileño. La diestra habilidad de Pelé junto con el acompañamiento del obeso Coutinho, exigen a una tarea forzada a la línea auriazul. Es un encuentro de ida y vuelta sin respiros. Los goles aumentaban la emotividad del partido. Gana el Santos 4 a 3. Pocos olvidan ese partidazo que brindaron dos conjuntos que dejaron sus pergaminos en los vestuarios y salieron al campo de juego a jugar a todo o nada.

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Nadie puede calificar como fracaso la actuación de José Francisco Sanfilippo en la entidad de la ribera. Su tarea en el campo de juego se remitía a convertir goles y los convirtió en buena escala. Goleador del conjunto en el primer año que jugó con la auriazul en su pecho, con siete goles, cifra que resulta escasa comparable a la calidad que había obtenido en varias temporadas en San Lorenzo de Almagro. También goleador absoluto en la Copa Libertadores cuando los xeneizes accedieron a la final en 1963 (sin dudas su oportunismo llegó hasta opacar la contundencia de Valentim) se mantiene como el máximo goleador en dicho torneo. Un desacuerdo con los directivos en la entidad hizo que fuera transferido a Nacional de Montevideo cuando pocos dudaban que el "Nene" estaba en condiciones de darle muchos goles a Boca Juniors. Su indisciplina sin dudas influyó en su actuación, que no alcanzó la verdadera magnitud que podía tener un hombre de su jerarquía.

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Oreste Corbata, una vieja ansiedad del conjunto azul y oro, fue contratado en la temporada de 1963. Con anterioridad se había barajado en más de una oportunidad la posibilidad que el pase se concretara, pero no llegó más que a tanteos que muchos acusaron de medios promocionales. Llegó Corbata cuando ya transitaba la última etapa de su carrera. Sin la velocidad y la habilidad que lo condujo a la fama, apenas si cumplió discreta actuación en el conjunto de la ribera. Quizá lo que más recuerdan los xeneizes se este gran jugador haya sido su facilidad para engañar a los arqueros en los penales.

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Alcides Silveira, de robusto físico, fue el comodín del conjunto auriazul. De fácil adaptación a los distintos puestos del sector defensivo, fue reemplazante obligado del brasileño Orlando cuando éste partió de regreso a su tierra. Sin embargo, con anterioridad, fue el hombre que alternó con gran regularidad en la mayoría de los puestos del campo. Su experiencia y capacidad para desenvolverse y defender, significó un aporte de gran valor para el conjunto de la ribera. Además de su vocación para la marcación, poseía una implacable facilidad para ir a buscar los tiros aéreos en el área rival. Muchos de sus goles de cabeza definieron a favor de Boca partidos importantes.


(Foto) El tiro de Corbatta termina mansamente en la red. Opaco paso del puntero por la ribera.

(Foto) Ya es inevitable. El zurdazo del "Tanque" Rojas tiene destino marcado: la red. La potencia del goleador sirvió para suplantar el olfato de Paulo Valentim.

1963: GIRA POR EUROPA

A 38 años de aquella promesa que hizo huellas para el fútbol argentino, el primer equipo de Boca Juniors parte hacia Europa para medirse con algunos de los mejores equipos del viejo continente. No fue esta vez una larga travesía en barco. A cambio, la confiabilidad y confortabilidad de un avión. No fue un grupo de hombres que para mantener su mejor estado atlético correrían por las calles de cada ciudad donde arribaban . Pero a ambas delegaciones les correspondió la misma exigencia de mantener el prestigio del fútbol argentino y los pergaminos honorables que precedían al grupo azul y oro. trazar comparaciones sólo es concebible a través de un propósito de introducción. Ambos viajes se produjeron en circunstancias totalmente opuestas. Como la aventura y la empresa.

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España, Italia, Alemania y Marruecos vieron a ese equipo que había llegado a comprometer la posición omnipotente del Santos de Pelé. No había los condimentos futbolísticos que caracterizaban al fútbol argentino dos décadas atrás, pero sí la expresión de un conjunto que hacía de sus limitaciones, virtudes que fortalecían su mecánica, y de las virtudes de sus hombres un arma contundente que, indefectiblemente, funcionaba certera para volcar el resultado a su favor. Y a la solidez del conjunto fueron rindiendo sus aspiraciones el Barcelona de España, que entre sus filas contaba a dos húngaros que habían prodigado hasta ese momento la magia que envolvió al seleccionado magyar en 1954. Kocsis, o la picardía del incipiente Luis Cubillas no pudieron superar la barrera defensiva que le tendría el conjunto argentino. Como nunca cobró importancia del ventilador -González- y Silveira jugó como volante para reforzar al sector defensivo. Arriba quedó el olfato de José Sanfilippo; la cintura mágica de Ángel Clemente Rojas; la inventiva en pleno ocaso de Corbatta, o la velocidad de Rulli. El Fortuna 54 de Geleen también cayó ante esa maquinaria que construía en cada rincón del terreno una victoria. El Nápoli de Italia rindió sus cuentas y más tarde el Internazionale de milán, en pleno proceso de formación de la mano de Helenio Herrera, cayeron ante la potencia de Boca Juniors. Luis Suárez, el cerebro del Inter., declaró luego del encuentro: "Por un momento creí que era  imposible penetrar hasta el arco argentino". Agregar algo a estas palabras resulta vano. Dos victorias más, en Sttugart y Frankfort, y dos empates, ante el Stade Reims, de Kopa y Piantoni, y en Hamburgo, cerraron una gira que fue exitosa para el equipo de la ribera.

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Seis triunfos, dos empates, ninguna derrota hacen obvio decir que la gira dejó un saldo favorable. Pero además de los resultados obtenidos, quedó como prueba valiosísima que esta conjunto mantenía intactas las condiciones que lo elevaron hasta la cumbre del terreno continental. muchos aventuraron sus juicios que anunciaban la defección definitiva del conjunto luego del revés en la Copa Libertadores y de la discreta campaña cumplida en el campeonato local. Esta gran actuación en tierras europeas borró la desconfianza y Boca Juniors ese año retornó al título. La empresa había sido favorable, como en tiempos de aventuras.

1964 y 1965 DOBLETE

Las cuestiones de los porqué de la invulnerabilidad

Boca Juniors logra el bicampeonato. Antes que entrar a desgranar cada una de las virtudes y defectos de este equipo que sin lugar a dudas le dio muchas y muy variadas satisfacciones al club de la ribera, habrá que aclarar que en tiempos donde el fútbol argentino se destacaba por su juego abierto, ofensivo y contundente, Boca Juniors no podía ser la excepción. Y dentro de un medio mezquino fue prototipo ideal de lo que debía ser un equipo en todos los sectores de la cancha, llegando con presencia física a cada rincón de la cancha. Había gente con oficio, fuerza y experiencia, elementos necesarios para formar una escuadra de estas características. Cuando las cosas no se daban en la buena, había que apelar a la garra y al buen sentido de la polenta en cada jugada. Sin mala intención, era un equipo que no desentonaba en los terrenos técnicos ya que a través de varios de sus hombres estaba capacitado para crear buen fútbol.

Fue para el fútbol argentino -muchas veces las comparaciones no valen- lo que Internazionale de Milán para Italia y Europa, aunque por falta de fortuna no se dieron los éxitos internacionales que le hubieran dado, sin dudar, la trascendencia que tuvo aquél. La inteligencia, ubicuidad, regularidad y temple de su línea defensiva, fue la base para este gran bicampeón y por qué no el arrastre el del '62, casi con la misma plantilla. La experiencia y sapiencia de Grillo, conjugaba con la inteligencia de Gonzalito para hacer de ventilador, le dieron fisonomía de conjunto de toda la cancha a los xeneizes. En la ofensiva se desprendió primero del olfato de Valentim y Sanfilippo, para después pasar a la cintura mágica de Ángel Clemente Rojas y la potencia sin par de Alfredo Rojas.

Aquí se cerró un ciclo, donde el fútbol comenzó a ser la única fuente de un equipo como Boca Juniors. Y a todos, también a los boquenses, lo que les importaba era el resultado y no el espectáculo.

(Foto) Cañonazo del "Tanque" Rojas y la pelota morirá irremediablemente en el fondo de la red. El arquero queda totalmente superado por la potencia del disparo.

ELLOS TAMBIÉN VISTIERON LA AZUL Y ORO

(Foto) José M. Silvero, experiencia y firmeza.

(Foto) Alberto González, inteligencia y habilidad.

1966 MALA TEMPORADA

Una temporada mala fue para Boca Juniors. El "invulnerable" agota sus virtudes en la primera parte del campeonato para después declinar con la ida de varios de sus hombres claves al Mundial disputado en Inglaterra. Fue, sin dudas, el mayor halago de un año sin éxitos. Se recuerda como ídolos de siempre a uno de los jugadores que mayor arrastre popular tuvo en el fútbol argentino: Ángel Clemente Rojas, "Rojitas". Otro Rojas, el "Tanque", también tiene su rincón en esta historia, ganado en base a goles y esfuerzo.

(Foto) Toda la picardía de Ángel Clemente Rojas al servicio de la ofensiva xeneize. Aquí frente a River Plate, perseguido por Miguel Ángel López.

Con la tranquilidad de una estrella en el bolsillo y la base del plantel conformada se inició la temporada de 1966 para los xeneizes, quienes decidieron mantener la confianza a los hombres que le habían dado dos títulos consecutivos, antes que realizar compras de hombres consagrados en el medio local. Además del campeonato Metropolitano se agregaba la disputa de la Copa Libertadores de América, que sin duda era el anhelo de todos los boquenses, luego de los dos frustrados intentos anteriores.

Cinco fueron los hombres que se agregaron al primer equipo. Cuatro de ellos jóvenes valores de Atlanta que habían tenido buenas performances en el primer equipo bohemio. Eran Luna, Zarich, Abel Pérez y Madurga. El restante fue el golero de Gimnasia y Esgrima La Plata, Carlos Minoian. Es devuelto a Nacional de Montevideo, Rubén Adán González Acosta. A préstamo pasan a otras instituciones estos jugadores: Juan Arges y Jorge Davino a Millonarios de Bogotá, Colombia; Julio Buitrago y Salvador Catalano a Huracán: Reynaldo Aimonetti y Sofraniciuk a Racing de Montevideo; Acosta a Atlanta; Humberto Taborda a Talleres de Córdoba; Jorge Isidro Benítez a Deportivo Quito; Manuel González a deportivo Español; Juan Carlos Toledo a Flandria; Emanuele Del Vecchio a Santos, de Brasil; Valentoukonis a Temperley, y Néstor Martín Errea a Peñarol de Montevideo. No se le prorroga el contrato a Osvaldo Cambiasso y Ayres Moraes. Pasan en carácter definitivo a Arsenal, José Alvarenga; a Olimpo de Bahía Blanca, Francisco Capdobosq; a Tigre, Pedro Gómez y a Huracán, Nicolás Gianni y Vicente Mazzo. Son declarados libres estoa hombres: Ramón Abeledo, Raúl Ballero, Raúl Pérez, Ismael Pavón Reyes, Juan Carlos Petrina, Jorge Eduardo Rilo y Luis Alberto Vargaz.

los encuentros amistosos arrojaron un saldo positivo, no sólo en los resultados, sino también en el funcionamiento del conjunto, que mantenía las mismas características de los años anteriores, siendo desde ya una apreciable ventaja sobre los demás competidores, teniendo en cuenta la gran diferencia que había marcado en los campeonatos recientes. Estos son los encuentros que disputó: Selección de Hungría (1-1); Nacional de Montevideo (3-1); Sarmiento de Resistencia, Chaco (3-1); Talleres de Córdoba (1-0); Kimberley de Mar del Plata (2-2 y 6-2); Olimpo de Bahía Blanca (3-1); Combinado de la Liga del Sur (1-0); Deportivo Morón (2-2), Combinado de la Liga Platense (6-1); Liga Cultural y Deportiva de Santiago del Estero (5-1); Nueva Chicago (2-0); Deportivo Español (0-0) y Combinado de la Liga de Tucumán (1-2). Nueve triunfos, cuatro empates y una sola derrota, en partido accidentado, es el saldo que dejó esta serie de encuentros amistosos. Sólo había que esperar que se mantuviera el nivel del conjunto para comenzar a saborear una estrella. Aunque predecir una conquista de antemano nunca es conveniente...

1967 OTRA TEMPORADA DISCRETA

Atrás había quedado 1966, un año que sin dudas no fue favorable a las aspiraciones boquenses, que cosecharon una opaca eliminación en las semifinales de la Copa Libertadores de América y además perdieron toda su chance de llegar al título en el torneo local, apenas iniciada la segunda ronda. Estos traspiés eran signos inequívocos de que la estructura del invulnerable campeón estaba definitivamente resentida y que se hacía imperativa la renovación del equipo para recuperar los pasos desandados. Sin dudas, que esta situación hace presuponer que en tales circunstancias Boca Juniors sería uno de los principales animadores del mercado de pases, en busca de valores que le devolvieran la fisonomía de conjunto compacto que había poseído en los campeonatos anteriores. Pero no fue así. Por el contrario, Adolfo Pedernera, director técnico del conjunto, debió darse por conforme con la base del equipo que aún quedaba de aquel gran conjunto, y confiaba en que la promoción de jugadores de las divisiones inferiores serviría para encauzarse hacia la cumbre nuevamente. Por cierto que tal idea no era descabellada, teniendo en cuenta que varios hombres que durante los tiempos de éxitos estuvieron esperando su oportunidad de acceder al primer equipo, la tendrían, y los que en las divisiones menores, como tercera, harían sus primeras armas en la división superior. Como se preveía que los jóvenes ingresarían gradualmente al primer equipo, cobraba importancia la presencia de hombres experimentados como Roma, Rattín, Marzolini, Silveira, Alfredo Rojas, cuya tarea serviría de apoyo para los jóvenes elementos.

A la vez que esas circunstancias rodeaban a la institución de la ribera, la Asociación del Fútbol Argentino abría una nueva instancia para el balompié criollo al modificar la estructura de los torneos. Serían en estas temporadas dos los campeonatos que se disputarían, que distinto a lo que se había realizado hasta entonces, se llevaba a cabo un solo certamen. El torneo Metropolitano que reuniría a todos los conjuntos capitalinos, rosarinos y santafesinos, y el segundo un torneo que reuniría a los doce mejores clasificados del certamen Metropolitano, a cuatro equipos del interior del país que, por primera vez, tendrían acceso a un campeonato donde competían en igualdad de condiciones con sus pares de Buenos Aires. El  fútbol comenzaba a vivir una nueva etapa, que tenía como meta recuperar la imagen que lentamente había perdido en los últimos años, y muchos adjudicaron tal situación a los desajustes organizativos, cuando a su lado también la implantación descontrolada de sistemas defensivos hacía su parte en este proceso declinatorio.

Al no producir Boca Juniors contratación alguna en los momentos previos al torneo, su actividad en el mercado de pases se remitió a la venta o rescisión de contratos de sus jugadores. Reynaldo Aimonetti, puntero izquierdo que había tenido muy escasas actuaciones de méritos en el ataque azul y oro, fue transferido junto con Osvaldo Pérez, arquero que chocó siempre con la presencia en el primer equipo de Antonio Roma y de suplente pasó a tercer golero con la llegada de Minoian, a Ferro Carril Oeste. Humberto Taborda, eje medio que mostraba buenas condiciones, pasó definitivamente a Talleres de Córdoba, en tanto Jorge Davino, atacante elegante aunque poco efectivo, pasaba a huracán; Néstor Martín Errea, vuelto de Colón de Santa Fe, fue transferido a Peñarol de Montevideo. Caso especial el de este golero, que a pesar de tener buenas condiciones, , no tuvo lugar en el primer equipo xeneize. Catalano, puntero izquierdo pasó a Quilmes y Valentoukis ingresó a Temperley. Emanuele Del Vecchio pasó a Bangú de Brasil.

Numerosa fue la lista de hombres que fueron dejados en libertad de acción o por común acuerdo les fue rescindido el contrato que los unía a la entidad. dejaron la ribera, Acosta, Alas, Buitrago, Manuel González, Luis Mas, Manrique, Pla, Toledo, Silvero, Arges, Benítez, Grillo, Oscar López, César Luis Menotti, Sacchi, Jorge Sofraniciuk. de estos nombres vale destacar la partida de José María Silvero que había sido sin dudas uno de los pilares del tejido defensivo del bicampeón, y Ernesto Grillo, que aunque veterano, fue un elemento importante para varias ofensivas boquenses.

En cuanto a la actividad previa al inicio del campeonato, estos fueron los encuentros amistosos que disputó: Colo Colo de Chile (3-2); Victoria de Concordia, Entre Ríos (2-1); Atlanta (1-1); Guaraní Antonio Franco de Posadas (5-1); Banda Norte de Río V (2-0); Atlético de Firmat, de Firmat, Santa Fe (8-1); Unión de Santa Fe (1-0); Atlanta (0-1); Quilmes (1-0); Deportivo Español (1-1); Kimberley de Mar del Plata (1-0); Talleres de Remedios de Escalada (1-1); Seleccionado de la Liga de Curuzú Cuatiá (4-1); Seleccionado de la Liga de Goya (5-0) y Seleccionado de la Liga de Corrientes (2-0).


Continúa

 

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Desde el 15 de noviembre de 2000