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SIN HUEVOS NO HAY PARAÍSO
Buenos Aires, 25 de enero
de 2010. (INFORME XENEIZE.COM.AR). Es un día muy triste para los de
Boca. Triste porque cuando una persona honesta y capaz se va de un
lugar, los que están alrededor tienen que sentirse mal.
Por qué honesto, porque su cuenta bancaria tiene sustento en hechos,
no como otras personas que hasta tienen un avión propio y sus cuentas
bancarias son injustificables.
Porque le guste a quien le guste, Bianchi está en la historia de Boca
y es uno de los grandes de Boca y como una nueva travesura del
destino, los grandes en Boca se tienen que ir por la puerta de atrás,
envueltos en escándalos.
Es un día triste por las noticias que llegan. Muy triste por jugadores
que antepusieron sus intereses personales por sobre el grupo, por
sobre Boca. Y nadie tiene que pasar por arriba de Boca.
Sin dudas, y aunque cueste decirlo, aunque parezca sencillo hacerlo
sentado frente a una computadora, los jugadores que le fallaron al
grupo, tendrían que ser definitivamente separados. Se llame como se
llame.
Triste porque nos encontramos con un presidente sin huevos. Un
presidente que no quiso blanquear la situación del club cuando asumió
y ahora no tuvo huevos para defender lo poquito que armó.
A Ameal lo voltearon simplemente con declaraciones periodísticas.
Seguramente que en poco tiempo más, lo van a terminar volteando con
hechos.
Y ni qué hablar del desastre que hace tiempo vienen cometiendo los
árbitros en contra del equipo, sin que nadie en AFA ponga el grito en
el cielo.
Triste porque Roberto Digón acertó con su pronóstico cuando
finalizaron las elecciones pasadas: “No sé cuánto va a durar esto, el
oficialismo es una bolsa de gatos”.
Un poco menos tristes por
el partido que perdimos por penales, porque los jugadores pusieron
mucho huevo y eso, para el hincha de Boca, es sagrado.
Perdimos, es cierto, pero nadie nos pasó por arriba. Podemos perder,
empatar o ganar, pero no podemos permitir que se nos pase por arriba,
que nos bailen, como ha sucedido muchas veces en estos últimos
tiempos.
Se va Bianchi. ¿Se va? Con esta salida que los hinchas xeneizes se
olviden de que el Virrey vaya a volver al club. Muchísimo menos con
estos mismos dirigentes.
Al fin y al cabo, lo llevaron al club como manager y si después la
cosa va mal, no le pidas que sea otra cosa.
Si tenías miedo, y te
amparaste en la figura de Bianchi para corajear un poco; después no te
tires atrás, es el momento que vos lo banques a él, y no que él te
tenga que seguir bancando a vos cuando se sabe que alrededor de la
cancha el campo esta minado para que no des ni un pasito de manera
equivocada.
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Hoy hay dirigentes muy
felices. Directivos que supieron decir que “hoy es un día peronista”.
Lamentables declaraciones porque lo que no saben es que están matando a la
gallina de los huevos de oro.
Claro que Boca va más allá de Bianchi, Ameal, Palermo, Riquelme, Paletta.
Claro que está por sobre ellos; pero como siempre decimos y queremos ser muy
coherentes con esto: Las instituciones están por sobre los hombres, pero
fueron hombres que los que terminaron por hacer grande un club. Uno necesita
del otro. No se puede dividir.
Sinceramente, los que hacemos IX, por momentos pensamos en tirar la toalla.
En terminar con este portal porque a veces vemos que no hay verdadero amor
por la camiseta ni por el club.
Hay sólo amor a lo propio, por los bolsillos de uno y nada más. Y como IX
jamás con este portal ha mirado sus propios bolsillos, sentimos que todo lo
hecho ha caído en saco roto.
Seguramente que cuando pasen las horas y los días, la tristeza y la bronca
irán desapareciendo y quizás retomemos IX con las mismas ganas de siempre.
Pero la verdad, cada vez cuesta más.
Ganaron los malos, nos dijo un allegado al portal… Y sí. Lamentablemente
esta no es una película yanqui en la cual siempre ganan los buenos (o los
que ellos dicen que son los buenos).
Así estamos.
Creímos en Ameal y con el correr de los días y de los hechos, nos dimos
cuenta que lo único que le interesa es cuidar su propia imagen, si no no se
entiende algunas contrataciones de personas que le van a cuidar la imagen al
presidente.
Un Ameal que en ningún momento se sacó la corbata, se desabrochó la camisa y
se puso a laburar como cualquier otro.
Estamos decepcionados. Estamos mal.
Quien sabe, parafraseando a la política nacional, que el “Cobos” de Boca,
paradójicamente, sea el mismísimo presidente xeneize, porque ni siquiera
tiene un viceprimero.
Ojalá que mientras usted lee esto, haya pasado algo, un milagro tal vez, y
que Bianchi siga en el club. Lo deseamos, lo anhelamos.
Si no es así, caeremos en la cuenta que nuestro esfuerzo no vale la pena.
Que esas ganas de ver las cosas bien, fue en vano, porque a la hora de la
verdad, miraron para otro lado.
Es lamentable. Es tristemente lamentable. Hoy no nos sale decir vamos Boca
carajo. No, no nos sale pero no por Boca, o porque no queremos que el club
salga de esta; no nos sale porque las pocas esperanzas de cambio, se
desvanecen muy fácilmente.
Bianchi no es Boca. Macri no es Boca, Ameal no es Boca. Boca somos nosotros,
los hinchas, los socios. Y hoy, como hinchas y socios, nos sentimos muy mal.
Cansados. Aburridos. Saturados. |