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INFORME XENEIZE.COM.AR
9 años


ESTO ES PARA LOS QUE
DESCREEN DE LA POLÍTICA

Buenos Aires, 7 de marzo de 2010, (INFORME XENEIZE.COM.AR). Cansados de hablar del presente, nunca pensamos cuándo y de qué manera comenzaron las cosas. Es la única forma de encontrar una solución. Por eso, no vamos a hablar del pésimo partido con Racing, si no que vamos a tratar de entender y de buscar una solución a esto, más allá de que nos digan que hace falta comprar 20 jugadores.
Puede ser cierto, Boca necesitaría 20 jugadores nuevos; pero nada cambiaría de raíz con esto si los problemas internos siguen estando.
¿Pasaron en estos días por la Bombonera? ¿No? Bueno, nosotros le vamos a contar algo verdaderamente paradojal.

Cuando usted entra al estadio o anda por Casa Amarilla, verá que hay carteles por todos lados. Carteles con canciones de la hinchada que hablan del sentimiento; además se hace mención a que somos los reyes de copas; eso sí, como los que asesoran al club son todos jóvenes de Las Cañitas (bronceados todo el tiempo, pelo largo pero no mucho, traje caro), esos carteles son en inglés…
Y pensamos… Boca es puro cartel. Como no pueden encontrarle la vuelta a todo esto, ponen carteles. Carteles por todos lados, hasta el equipo es un gran cartel, una marquesina muy linda, pero vacía.
Todo lo que está pasando fue anticipado por Roberto Digón. Y hasta podemos decir que se quedó corto. El ex vice de Boca, sostuvo que el oficialismo “es una bolsa de gatos y en seis meses van a estar todos peleados”.

¿Por qué dijo esto? ¿Dolido por la derrota en las elecciones? Puede ser que algo de eso haya habido en su definición. Pero cuando profundizaba su análisis, hasta el menos creyente le tenía que dar la razón. Es una cosa muy simple, como el oficialismo tenía muchísimas posibilidades de ganar, muchos que odiaban a Macri y a su política, no dudaron en “aliarse” a la lista oficial porque así seguían estando en el club, iban a ser directivos y además iban a tener una chapa importante.
Claro, cuando ganaron comenzó el problema. No crean que con Pompilio esto iba a ser muy diferente. Los problemas ya estaban: pompilistas contra macristas. Y los pompilistas saben o sabían muy bien la distancia que había con Macri y compañía. No nos olvidamos de la escandalosa pelea semanas antes de las elecciones.
Llegó Ameal y no hizo más que querer construir su espacio de poder con Bianchi a la cabeza.

A partir de esto, y con las decisiones del Virrey, todo fue para peor. Se desató una lucha interna feroz. Quien se opuso con los dientes apretados fue Juan Carlos Crespi, combatiendo a Bianchi desde el lugar que podía. Con o sin razón, pero lo hacía.

¿Cómo fue combatido el manager? Por medio de la prensa. Ya hablamos muchas veces de esto. Y no lo vamos a repetir. Tanto y tanto le pegaron que hasta mucha gente comenzó a creer que Bianchi era un inepto y un corrupto.
En esta historia recordamos algunos capítulos, por ejemplo cuando Crespi quería hacerle un gran contrato a Monzón y Bianchi decía que antes de hacer eso, lo tiene que demostrar en la cancha. El directivo, respondió: Monzón tiene una medalla de oro de los Juegos Olímpicos…
Pasó el tiempo y ahora ¿quién tenía razón?
Bianchi no quería vender a Forlín…
Bianchi no quería saber nada con contratar a Prediger porque “hace seis meses que no juega”.

Unos pocos ejemplos de lo que decía uno y decía otro.
Pero volviendo al tema de la interna política, cuando se fue Ischia, la presión fue tal que, para aliviar el momento, tuvieron la peor idea que fue contratar a Basile.
Basile, amigo íntimo de Crespi. Y Crespi decía que si no era Basile el DT, entonces Bianchi tenía que serlo, si no, que se fuera.
¿Cuál era el argumento para que se fuera? Ninguno. Sólo eso.
Pero Basile, más allá de que a nosotros no nos cae simpático, no era el mejor para ese momento. Bianchi lo habrá elegido (¿realmente lo hizo?) porque el momento POLÍTICO, así lo pedía. No fue una decisión futbolística, fue POLÍTICA.
Como las cosas fueron mal y se le criticaba a Bianchi que no quería traerle los refuerzos que quería Basile (Cata Díaz, 5 millones de euros más 1,5 de contrato) se buscaron alternativas. Claro, antes por consejo del “Coco”, vendieron a Forlín y a Roncaglia.

Basile se va porque no daba pie con bola, porque sus “aliados” de antes ya no eran los mismos. No sólo por sus edades, si no porque como individuos también habían cambiado.
Junto con el “Coco”, para quitar presión interna, Bianchi también se va, con la promesa de volver.
Fue un año y monedas. Tiempo en el cual en Boca sólo se habló de internas. Internas dirigenciales, internas en el plantel.
Tan descompuesto está todo, que el equipo, al fin y al cabo, es la resultante de malas decisiones o, decisiones POLÍTICAS y no futbolísticas.
Hoy nos encontramos con un presidente al cual se le pide que tome decisiones de fondo y no lo hace. Es más, en cualquier momento podría ser canonizado porque no se pelea con nadie, son todos buenos y lindos. Así le va. No se puede estar bien con Dios y con el diablo.

Con Crespi machacando, con Beraldi en las sombras… porque aunque se haya puesto del lado de la vereda del presidente, muchos sugieren que es sólo una postura. Y London, quizás en el medio de todo este lío, intentando bancar al presidente, pero ya sin la figura de Bianchi.

Ahora, ¿quién arregla todo esto? Una sola persona: el presidente Ameal.
Ameal tendría que convocar a reunión de CD y tirar las cartas sobre la mesa. Blanco sobre negro. El que quiere acompañar sigue, el que no que presente la renuncia. Y que la comisión directiva convoque a Carlos Bianchi y entre el DT y los 18 miembros de la directiva, firmar un pacto. No agresiones, no declaraciones polémicas. Apoyo total a las decisiones FUTBOLÍSTICAS, y tirar todos para adelante.
Sólo Bianchi podría torcer el rumbo de este barco. Por lo menos, de los 10 partidos que quedan, tres vamos a ganar seguros.

Esto es lo que pedimos desde IX. Que todos se junten, se sinceren, se puteen, se digan las cosas en la cara y que luego, como caballeros que son todos, pacten un apoyo explícito. Un apoyo que luego no tiene que ser saboteado por cierta prensa, que “come” gracias a los chismes que algunos dirigentes le dicen al oído, para luego salir al ruedo y cosechar. A río revuelto, ganancia de pescadores.
Esta es nuestra propuesta. Creemos que llegó el momento de hacer de Boca un club políticamente tranquilo, estable y sin luchas de poderes. El único poder que les tiene que interesar es Boca. Y si Boca hoy necesita que muchos jugadores se vayan, háganlo.

Por si no se dieron cuenta, señores dirigentes, los hinchas estamos esperando decisiones de fondo.

 


Desde el 15 de noviembre de 2000


 

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