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SE PUEDE, SIEMPRE
SE PUEDE
Buenos Aires, 10 de abril de 2010. (INFORME XENEIZE.COM.AR). La mala campaña
de 1948, hizo que el "pueblo auriazul" prestara atención a la temporada
siguiente.
Se esperaba una reacción del subcampeón de 1947, pero lo peor estaba por
llegar...
El team de la Ribera no tiene un buen comienzo en el torneo. Pierde en la
Bombonera ante Independiente; "Boca dominó, pero le fracasó su quinteto",
comenta el diario El Mundo del 25 de abril.
En la segunda fecha, es
Tigre quien supera al cuadro auriazul (2 a 1). Las crónicas deportivas
dicen que a "Boca le falta fútbol". El 15 de mayo (3º fecha), y ante
70.000 personas, cae 4 a 1 en el Gasómetro. Esta vez el desempeño
boquense fue más que decepcionante. Una semana después, juega con
Ferrocarril Oeste en cancha propia. Se empata y Boca queda último en
solitario en la tabla. Una derrota más, ante Platense, deja al xeneize
a la deriva. Recién en la sexta fecha puede vencer. Gana por 2 a 0 a
Rosario Central.
"Boca va último en la tabla,
pero siempre llena las tribunas de la cancha donde juega. Es que sus
simpatizantes, aún en la adversidad, siguen fieles al equipo que viste los
colores que les brindaran tantas satisfacciones. Cinco fechas sin conocer la
victoria; pero aún así |
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supieron soportar la racha con fe,
aunque sin disimular la amargura. Al fin llegó el día. Su triunfo sobre
Central, más que por su valor intrínseco, es de importancia moral. Así lo
entendieron todos, público y jugadores. Por eso, al finalizar el partido,
mientras en las gradas flameaban los pañuelos en señal de aprobación, en la
cancha los jugadores se abrazaban, derramando algunas lágrimas de alegría" (El
Mundo, 6 de junio).
Aunque vuelve a perder una fecha después, en la visita a Estudiantes, por 4 a
2, logra una semana después una amplia rehabilitación al vencer a Atlanta por
seis goles a uno. Boca se aleja a cinco puntos del último puesto, que ahora
pertenece a Lanús. Pero poco dura la alegría, dos empates seguidos, y luego
cinco
derrotas consecutivas, mandan al equipo nuevamente a la última colocación. En
la caída con River, en el Monumental, los cronistas comentan sobre la
recaudación del clásico, que se acercaba al récord oficial "menos mal
que Boca marcha último en la tabla, que sino habría que dar asueto para
jugarlo en dos jornadas"
En la penúltima fecha de la primera rueda, le gana 1 a 0 a Chacarita. Destaca
El Mundo: "Casi dos meses de amargura. Sin un éxito desde aquel triunfo, ya
lejano, frente a Atlanta. Pero la hora llegó. Fue así. Ante el estadio
colmado. De fieles legiones boquenses y ajenas. Salió el equipo y la ovación
pareció un presagio.
Cerca de 90 minutos duró la duda. Pero ya cerca de la pitada final, se
agitaron los pañuelos. Era la victoria anticipada por la impaciencia. Y el
reloj les dio la razón. En la cancha se abrazaron como ante un campeonato más.
Las gradas estallaron. Todo el mundo lo festejó en la ribera. Renacía la
casaca auriazul. Que aunque muy abajo, sigue teniendo firme el color. Porque
Boca es eso: un puñado grande de emoción. Aún a despecho de esos dos meses,
tan largos como siglos..."
En la última jornada Boca puede salir del último puesto si vence a Lanús. A
los 42 minutos del primer tiempo ya ganaba por 3 a 0, pero en una notable
reacción, los granates convirtieron cuatros goles, con los que dieron vuelta
el partido. Fin de la primera rueda. Últimos.
Un escándalo se produce en la revancha con Independiente, en Avellaneda. El
juego es interrumpido con el partido igualado en un tanto. En las fechas
siguientes empata con Tigre, San Lorenzo y Ferrocarril Oeste.
Precisamente al encuentro jugado en Caballito, El Mundo hace referencia a otro
récord boquense: "Que Boca moviliza a la legión más numerosa de simpatizantes
es tema que ya nadie discute: último en la tabla de los puntos, y primero
lejos en las recaudaciones. Además se especializa en batir récords de
porcentajes en las distintas canchas que visita".
Pocos días después se completa el partido con el rojo de Avellaneda, al que
logra vencer 3 a 2 en un emocionante final. "Los simpatizantes de Boca
experimentaron una de sus grandes satisfacciones. Esa populosa barriada, que
queda vacía cada vez que su equipo debe cumplir un compromiso fuera de ella,
para alentar a sus integrantes en procura del triunfo, ayer dio amplia cuenta
de su estoicismo. En día de trabajo y sólo para presenciar 31 minutos de
juego, se movilizó como en las jornadas memorables en que la suerte le sonreía
(...) No se resignan a verlo último en la tabla. A un punto ahora de Huracán y
dos de Central, Tigre y Lanús. Por ello, los dos puntos conseguidos frente a
Independiente, tienen para Boca un valor de
enorme significación. Fueron dos puntos de oro".
En la siguiente fecha, Boca sale
del último puesto al vencer a Platense 2 a 0. Las dudas vuelven en las
próximas tres jornadas en que pierde con Central, empata con Estudiantes y
vuelve a caer, esta vez con Atlanta. Nuevamente ocupa la última colocación, un
punto por debajo de Tigre.
En la 26º fecha vuelve al triunfo
al derrotar a Banfield por 3 a 1. Esta victoria lo aleja un punto del ahora
colista, Tigre. En el siguiente partido, bate 2 a 0 a Huracán y lo deja
último. "Ahora sí, Boca inspira confianza a sus partidarios", comenta El
Mundo. Nuevamente otro episodio bochornoso hace que el encuentro contra
Racing se suspenda. Los blanquicelestes estaban en ganancia 2 a 1. El 7 de
noviembre le gana a Vélez Sarsfield 2 a 1. Con un partido menos, le lleva tres
puntos al último, Lanús. Siete días más tarde, el clásico se muda a la
Bombonera. El diario El Mundo titula "Boca vuelve por sus fueros: 2 a 0".
Estos ocho puntos
logrados consecutivamente parecen elevar la moral del equipo, pero nuevamente
el fantasma vuelve a rondar...
Pierde en Rosario, ante Newell's por 4 a 0. La situación se agudiza al
completar el partido con Racing; Boca no logra modificar el score anterior de
1-2, y pierde así una buena oportunidad para alejarse un poco más de los
últimos lugares. En la fecha 32, Gimnasia logra en la Bombonera un triunfo (2
a 1), que deja a los auriazules a tres puntos del descenso. La anteúltima
contienda es en San Martín. Chacarita vence 1 a 0; la tabla de posiciones
marca: Lanús y Tigre 26, Boca 25, Huracán 24. "Con la derrota, el visitante ha
quedado en situación sumamente difícil. A un solo punto del último debe
imponerse forzosamente en su próximo encuentro y que puede significarle la
pérdida de la categoría"
Los días previos al último encuentro se viven intensamente. Se habla de
Huracán, que de perder ante Banfield bajaría a Primera B. Por su parte, Tigre,
que juega en Avellaneda con Independiente, puede salvarse con solo empatar.
"Boca y Lanús: un drama. El xeneize quemará su último cartucho en su campo.
Ahí enfrentará a los granates, team, que aunque tiene un punto más, está en
situación parecida. Cualquiera que triunfe se habrá salvado del descenso. Un
empate también salvaría a los visitantes, pero no a los boquenses, que en caso
de ganar Huracán quedaría con él en el último lugar de la tabla."
Llega el día del encuentro: 9 de diciembre. Mientras la hinchada ya pobló la
Bombonera, en el vestuario el máximo goleador boquense y emblemática figura,
Roberto Cherro -subido a un banquito- arenga a los once jugadores. Salen a la
cancha, que está colmada. Arranca el partido ante un coro impresionante ¡Boca!
¡Boca!...
El equipo no pierde tiempo. Espinoza envía un centro que Ferraro cabecea,
pasando la pelota cerca. El grito de gol queda ahogado. A los 6 minutos
Bendazzi ejecuta un tiro libre, el balón pasa entre dos rivales sin que
ninguno lo alcance. Ferraro se cae y lo desvía en dirección a Campana que
patea reciamente. El arquero granate
manotea la pelota, atropella Joaquín Martínez y la introduce en la valla. ¡GOOOOOL!,
es el grito ensordecedor del pueblo xeneize. Y no habían terminado de gritar
cuando Ferraro hace tambalear el palo con otro cabezazo.
Veinte minutos, Busico habilita a Campana que tira a quemarropa, el golero de
Lanús toca la pelota, pega en el travesaño y pica adentro del arco: ¡Gol de
Boca!. La Bombonera se viene abajo. Sigue dominando el local y luego se
equilibra a lucha. Fin del primer tiempo: Boca 2, Lanús 0. En los otros
estadios: Banfield 0, Huracán 1;
Independiente 1, Tigre 1.
Comienza el período final, Boca siempre en la ofensiva: a los 12 minutos,
Espinoza anota de cabeza el tercer tanto. Los hinchas ya empiezan a festejar.
Ocho minutos más tarde descuenta Lanús. Quedan 25 minutos infartantes. Los
xeneizes son pura fuerza y el equipo va para adelante. A los 38 minutos
Martínez corta a Campana que coloca un centro cerrado. Ferraro quiere cabecear
pero saca el arquero Gioffre. Toma el rebote Martínez y la pelota da en un
defensor, y Ferraro que viene a la carrera decreta el 4 a 1. El pueblo
auriazul se agita, grita como nunca. Faltando cinco para terminar, Campana,
con un violentísimo tiro pone el 5 a 1 final.
Delirio se vive en la tribuna. ¡Boca se ha salvado!. Indescriptible alegría en
los hinchas, en los jugadores.
"Intenso júbilo vivieron ayer los simpatizantes boquenses. Una satisfacción
distinta a la que han gustado siempre, pero igualmente auténtica. Al terminar
el match con Lanús, esos noventa minutos que compendiaron el drama, la alegría
se desparramó por la cancha, encarnada en esos aficionados, que abrazando a
los jugadores,
entablaron luego una batalla por la posesión de sus casacas. Luego, afuera,
largas y ruidosas comparsas recorrieron las calles en son de conquista. Muy
parecido a aquellas épocas de fiesta en La Boca. Igual que si hubieran
obtenido el campeonato. Porque a decir verdad, esos dos puntos de ayer tenían
sabor casi similar"
Sergio Lodise, historiador y
uno de los autores del libro Xentenario, para Informe Xeneize
Campeonato 1949
Fixture y fichas de los partidos
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