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SIN PALABRAS
Los goles de Estudiantes
fueron marcados por Maximiliano Núñez, Michael Hoyos, quien jugó un
gran partido reemplazando en el primer tiempo a Enzo Pérez, que salió
lesionado, José Sosa y Jerónimo Morales Neuman, mientras que Lucas
Viatri descontó para Boca.
El partido se jugó en un colmado estadio José María Minella de la
ciudad de Mar del Plata, con un regular arbitraje de Federico Beligoy.
En Mar del Plata se pudo observar la diferencia entre un equipo, con
todo lo que significa ser un equipo, en este caso Estudiantes, y otro,
que ganen, empaten o pierdan sólo dan las sensación de ser once
jugadores tirados dentro de la cancha, en este caso, Boca Juniors.
En el primer tiempo con poco, Estudiantes, jugando a media máquina,
por momentos le dio un verdadero baile a Boca, tocando la pelota
gracias al buen pie de Juan Sebastián Verón y Leandro Benítez, y la
movilidad de José Sosa arriba.
¿Por qué Estudiantes no se fue al descanso en ventaja entonces?
Simple, jugó a media máquina y porque Leandro González desaprovechó
dos chances tan claras que si las vuelve a tener las convierte.
La primera fue antes de los 30 segundos de juego, quedando mano a mano
con Javier García, luego de un gran pase de Sosa, pero falló en la
definición.
En la siguiente, pisando el área chica, con el arquero tirado, no
llegó a tocar la pelota cuando la tenía que acariciar para mandar al
fondo de la red.
Boca en los primeros 45 minutos fue una sombra, un equipo sin una idea
clara de que quiere jugar, con una defensa, como dijo Cristian Leiva,
el volante de San Lorenzo, que es de lo más flojo del fútbol
argentino, dando ventajas por el medio y por afuera, que para su
suerte Estudiantes no supo aprovechar.
Federico Insua entró poco en juego, Ariel
Rosada perdió con Verón y compañía y los volantes abiertos no
generaron nada, por eso los puntas no fueron abastecidos y el equipo
de la ribera no generó una sola chance clara de gol en la etapa
inicial.
Pero a Boca se le acabó la suerte apenas comenzó el segundo tiempo,
porque a los cuatro minutos Leandro González apiló gente por izquierda
y envió un centro rasante para que en el segundo palo
inexplicablemente solo Núñez estableciera el 1 a 0.
A partir del gol Boca intentó una reacción y en los pies de Pablo
Mouche tuvo |
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el empate, pero el
delantero definió mal ante la salida del debutante Agustín
Orión.
Estudiantes luego de la ventaja instintivamente se tiró unos metros
atrás, quizás porque se dio cuenta que con simples pelotazos cruzados
complicaba mucho a una defensa mal parada.
En la primera contra seria el chico Hoyos se llevó la pelota desde
detrás de la mitad de cancha y cuando tenía opciones de pase
sorprendió con un remate rasante para establecer el justo 2 a 0.
Ahí vino la debacle de Boca, porque estaba obligado a salir y a
sufrir, y encima José Sosa marcó un golazo con un remate para
establecer el 3 a 0 y luego de eso sólo había que esperar que decisión
tomaba Estudiantes: si le propinaba una goleada histórica o le
perdonaba la vida.
Boca descontó a través de Viatri, quien definió muy bien ante la
salida de Orión, y empujando pudo llegar a marcar otro tanto más, pero
ni con eso pudo cambiar su pálida imagen.
En el minuto final Morales Neuman le puso más justicia al resultado y
por eso Estudiantes cerró una anoche perfecta en la ciudad de Mar del
Plata. Télam |