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TE QUERÉS MATAR
Boca venció a River por 2 a 0, con goles de Nicolás Blandi, en un
superclásico caliente que se disputó en Resistencia, Chaco. El árbitro,
Diego Abal, expulsó a Alejandro Domínguez, de River, y Facundo Roncaglia, de
Boca. La revancha será el domingo, en Mendoza.
Boca Juniors, con un doblete del delantero Nicolás Blandi, le ganó en el
estadio Centenario de Sarmiento de Resistencia, en Chaco, a River Plate por
2 a 0, en un nuevo superclásico del fútbol argentino, el primero desde que
el equipo de Núñez descendiera al Nacional B el año pasado.
Los goles del conjunto que dirige Julio César Falcioni los anotó Blandi, a
los 6 minutos del primer tiempo y a los 34 del segundo.
Ambos equipos terminaron con 10 jugadores por las expulsiones del enganche
Alejandro Domínguez, en River, a los 25m. del período inicial; y del lateral
Facundo Roncaglia, a los 21m. del complemento.
El último superclásico se había jugado el 15 de mayo de 2011 y el resultado
fue el mismo: Boca 2 (Juan Pablo Carrizo, en contra, y Martín Palermo) -
River 0. Y el próximo se llevará a cabo el domingo venidero en Mendoza.
Pero el comienzo del encuentro de hoy fue netamente favorable a River. De
hecho, en los primeros 5 minutos, el equipo de Núñez dispuso de cuatro
oportunidades de riesgo, pero el arquero Agustín Orión y la falta de
puntería de sus futbolistas mantuvieron el clásico sin goles.
Carlos Sánchez (25s.); Fernando Cavenaghi (2m.) y Rogelio Funes Mori (3m. y
4m.) dilapidaron las cuatro situaciones.
Y en la primera réplica, Boca le asestó un duro golpe. A los 6m., un
desborde por derecha de Pablo Mouche (en el arranque de la brillante jugada
colectiva estaba medio metro adelantado) derivó en un certero cabezazo del "Bati"
Blandi para establecer el 1 a 0.
Hasta ese momento era todo de River: sólido en el fondo, con mucha presión
en el mediocampo a partir del trabajo de Ezequiel Cirigliano, y con juego en
ataque a través de Domínguez en la creación, pero flojo en la definición por
la imprecisión de Funes Mori y Cavenaghi.
Sin embargo el gol de Blandi cambió todo: Boca se agrandó, empezó a manejar
mejor la pelota con Cristian Chávez y Pablo Ledesma (muy activo tanto en la
creación como en la recuperación) y complicó a un fondo de River que después
del 1 a 0 se mostró endeble.
Pese a eso, el partido casi no
tuvo ocasiones de gol en ninguno de los dos arcos, pero si varias jugadas
duras. |
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Y en una de estas, el
"Chori" Domínguez se ganó la roja a los 25m. Primero le pegó una
patada descalificadora a Ledesma de atrás (se llevó la primera
amarilla) y luego le protestó el fallo al árbitro Diego Abal (ahí se
llevó la segunda y por ende se hizo acreedor a la expulsión).
Luego hubo más marca que fútbol. Mejoró la imagen de Boca, por la
solidez (no por su juego) y pasó todo lo contrario con la de River
(incluso con el cambio de banda de Carlos Sánchez a la derecha y
Leonardo Ponzio a la izquierda).
En el entretiempo el DT Matías Almeyda movió el banco con los ingresos
del delantero David Trezeguet por el defensor Carlos Arano y del
volante venezolano César González (ofensivo) por el mediocampista
Ponzio (defensivo) y cambió el dibujo táctico: pasó del 4-3-1-2 al
3-3-3.
Pero lejos de tener más peso en ataque, River perdió la pelota. A todo
esto, si Boca hubiese estado más fino en los contraataques
(principalmente Chávez y Mouche), habría ampliado la ventaja.
Y en el afán de sentenciar el partido, Falcioni mandó a la cancha al
delantero Sergio Araujo por el volante Ledesma (de gran trabajo). Del
tradicional 4-3-1-2 pasó al 4-3-3.
Sin embargo, la expulsión de Roncaglia, a los 21m., derivó en el
ingreso del volante Juan Sánchez Miño (se sumó a la defensa) por
Mouche. Otro cambio más en el dibujo táctico: 4-3-2.
A todo esto, River, a los 27m., tuvo el empate en la cabeza del
zaguero central Jonatan Maidana, pero el ex Boca no encontró el arco.
Y como el equipo de Núñez falló, Boca siete minutos más tarde lo
liquidó. Centro desde la derecha de Nicolás Colazo (muy buen segundo
tiempo) y otra aparición de Blandi: 2-0 y clásico liquidado.
De esta manera, el oriundo de Campana, de 21 años, convirtió otra vez
de a dos, como ante Colón (2-0 en Santa Fe) y Atlético Rafaela (3-1 en
La Bombonera), ambos en el torneo Apertura pasado, el cual Boca ganó
con 12 puntos de ventaja.
Después no hubo tiempo para más. Boca festejó. Y River tendrá la
chance de la revancha el próximo domingo en Mendoza. Será el segundo
superclásico de 2012, a la espera de que los de Núñez puedan volver a
Primera a mediados de año. Télam |